Autocuidado Emocional en las Redes Sociales

Las Redes Sociales son espacios de encuentro virtuales que posibilitan que las personas (usuarios en términos digitales) se relacionen entre sí, se comuniquen, compartan información, formen grupos con intereses comunes e incluso surjan relaciones sentimentales.  

Sin duda, uno de los mayores atractivos de las redes sociales consiste en el “anonimato” de quién participa en ellas, especialmente para personas tímidas e introvertidas, ya que se sienten con más confianza y menos miedo para  interactuar con sus amistades virtuales. Sin embargo el anonimato tiene otra cara mucho más peligrosa: facilita crear falsas identidades que pueden ser usadas con el fin de engañar, acosar, realizar actos delictivos, etc.

En este sentido, las personas que están más expuestas a estos riesgos son aquellas que no pueden o no tienen la capacidad de identificar y registrar riesgos; personas con baja autoestima; que atraviesan situaciones problemáticas o crisis emocionales y, que están ubicadas en el rango de edad entre 15 y 20 años.

Es por ello por lo que al considerar los riesgos a los que se exponen las personas vulnerables cuando interactúan en este tipo de espacios virtuales, se hace necesario hablar del autocuidado emocional ante el fenómeno de las redes sociales, por ser hoy en día un aspecto clave en el modo en el que nos relacionamos y nos comunicamos las personas.  

Cuando hablamos de Autocuidado Emocional entendemos el conjunto de prácticas y de hábitos que llevamos a cabo en nuestro caminar diario para procurarnos bienestar en nuestro estado de ánimo. Son las acciones que nos permiten estar en conexión con nuestras emociones, que nos permiten aceptarlas, sentirlas y seguir adelante. Es importante resaltar que no hay emociones buenas/ emociones malas, sino que más bien se trata de aprender a gestionarlas para que sepamos hacerles frente.  

Según indica la psicóloga Hernández. E (2020), en relación con el autocuidado  en las redes sociales, la violencia que se ejerce contra las mujeres, por el hecho de serlo, ha llevado a muchas de éstas a sentir angustia, ansiedad, falta de concentración y como consecuencia de ello muchas veces deciden cerrar sus cuentas.

Por ello esta autora propone cuatro aspectos para el autocuidado en redes sociales:

  1. Conocer las sensaciones de tu cuerpo

La visualización de un número elevado de publicaciones en las redes sociales puede causar sensaciones diversas que varían a medida que se incrementan los contenidos a los que se accede. Es necesario que podamos hacernos preguntas como: ¿Qué sentimiento me provoca? (ansiedad, miedo, angustia, enojo o todas juntas); ¿A partir de qué momento comencé a sentirme así? Porque ayudarán a poner límites y a identificar cuando sea necesario poner un alto. 

  1. Aprender a hacer uso de las redes sociales 

Las redes sociales son un excelente medio de comunicación e información que nos ayuda a conectarnos con otras personas. Si se usa para acceder a información, hay que preguntarse sobre los criterios que se  toman en cuenta para elegir unos medios y no otros ya que es importante contrastar la información con diferentes fuentes o medios. De igual forma, es importante ser responsable con el contenido que se comparte, comprobando la veracidad de este para evitar difundir noticias falsas que puedan alarmar a otras personas.

  1. Depurar tus contactos 

A pesar de tener diferentes puntos de vista, ya sea por conservar una relación o bien porque puede ser interesante escuchar otros puntos de vista, hay una tendencia a mantener todos los contactos. Pero se debe considerar el tipo de relación con dichas personas para poder tomar decisiones y poner límites.

  1. Buscar otros espacios seguros 

Las redes sociales son una buena plataforma de comunicación y organización. No obstante, es indispensable encontrar otros espacios para identificar, expresar y compartir las sensaciones que experimentamos, por ejemplo:

  • Hay que reconocer que el manejo de mis emociones me está causando conflicto en distintos aspectos de mi vida, es un motivo para iniciar con un proceso psicoterapéutico.
  • Integrarse a algún grupo de interés, donde la relación sea cara a cara.

Las redes sociales pueden ser similares a la forma en que nos relacionamos con los demás, en el sentido de que pueden ser tan reconfortantes y de apoyo como tú decidas o hacerlo o entrar a tu vida a para dañar, especialmente con personas desconocidas.

Referencias