Escrito por: Diana Carolina Zepeda Elias
Editado por: Andrea Fernanda Padilla de León
¿Puede una IA escribir literatura real?
La inteligencia artificial IA se ha consolidado como un instrumento que está transformando los procesos de redacción académica y creativa, facilitando la creación de contenido, la corrección gramatical y el desarrollo de ideas en la creación literaria. El objetivo de este artículo es exponer el efecto de la inteligencia artificial en la escritura, haciendo énfasis en su incorporación en el aprendizaje. Desde el inicio de nuestra interacción con las máquinas, muchas personas se han cuestionado si existe la posibilidad de crear en ellas independencia y creatividad similar a la del humano, ya que el grado de avance tecnológico sigue siendo significativo en muchos aspectos.

Ken Follet, escritor británico dijo: “tengo chatbots en mi computadora y le pedí que escribiera un capítulo de una novela al estilo de Ken Follet” Él explicó que fue interesante ya que tenía muchos errores y estaba lleno de clichés, haciendo que esto lo alegrará ya que aún se percibe que el humano puede escribir mejor que la inteligencia artificial, Ken asegura que no cree que la IA pueda hacerse cargo del trabajo creativo ya que las personas creativas comienzan haciendo algo que los lectores, los oyentes o el teatro esperan, haciendo con el tiempo algo diferente y que estas cosas sean mejores.

Mariana Enríquez, escritora argentina menciona que “A una máquina no se le muere un hijo, no se enamora y no sueña, por ahora” expresando que, aunque una IA termine produciendo arte muy similar al de una persona no expresa sentimientos, ni complejidad quitando la singularidad humana, y que con el tiempo probablemente desarrollemos un séptimo sentido que nos permita percibir esto en el futuro.

No es IA sí ó IA no, sino lo que realmente significa escribir, la inteligencia artificial representa una herramienta poderosa que está transformando la producción de textos, aunque carezca de sensibilidad, memoria emocional y conciencia, cosas que caracterizan a los humanos. Más que reemplazar a un escritor, la IA debe entenderse como un complemento que potencia el aprendizaje y la creatividad sin sustituir la esencia humana que da profundidad al significado de la literatura, el verdadero desafío está entonces no en lo que la IA pueda escribir sino en cómo los seres humanos decidimos utilizarla sin perder nuestra voz propia.

